Mendiel

Cerdo

El cuerpo del cerdo cuelga del gancho, abierto y degollado, la sangre se pierde por la alcantarilla sucia de tripas y pegote de entrañas.

El hijo idiota del carnicero bufaba salivando viendo la sangre y el balanceo del animal muerto.

- ¡Fuera de aquí bestia anormal¡Sólo sirves para babear, si al menos me ayudaras en el matadero, pero sólo sabes imitar como un simio! - gritó el padre del infeliz mientras lo jaloneaba lanzándolo afuera y cerrando el lugar, se fue.

El idiota, sintiéndose instintivamente desafiado cruzó el patio hacia su casa. 

Arrastró a su pequeña hermana cruzando el patio nuevamente.

Comentarios

Macabro hasta el límite y escalofriante como solo tú sabes hacer, Tania. Con ese sugerente final, nos da un vuelvo al corazón. Es tan duro como terrorífico, pues se nos forma la imagen en la cabeza de lo que va a hacer el niño. Un saludo.

Añadir un Comentario: